Restauración – Parte 2

A veces pasan cosas raras.

Cuando estaba armando el blog para presentar el proyecto me lamenté porque había observado mi descuido respecto a haber documentado trabajos realizados hace años.

Entre ellos había una restauración realizada en el oratorio del Sanatorio San Lucas, así que de la misma sólo quedaba mi relato.

Cabe destacar que nunca ví el trabajo montado ya que ese oratorio fue cambiado de lugar y como estaban en obras sólo  entregué el trabajo, pero jamás lo vi instalado.

Luego de cumplirse un mes justito de decir que volvía al ruedo, me llaman nuevamente para ir a ver una restauración en dicho sanatorio.

Desconocía si realizarían el trabajo conmigo, pero pude ver la labor anterior.

Revancha que me daba la vida de poder hacer lo que no había hecho y ahí fotografié mí anterior intervención, aunque claro está el antes es algo que no recuperaré.

En esta ocasión se había dañado un panel lateral, no profundizaremos en las circunstancias, pero si bien el daño no parecía ser grave al no haber piezas rotas, se hallaba hundido y combado del centro hacia abajo, con las varillas de plomo quebradas y los cristales próximos a salirse.

Es mil veces más sencillo hacer un trabajo de estos de inicio a una restauración que involucra quitarlo del marco para luego desarmar y desmontar para reemplazar, lo cual es complejo, porque aún no siendo necesario el reemplazo de una pieza, el desarme tiene lugar de la misma manera que si lo hubiera.

Así que luego de darme el ok, fui a buscarlo previo haber quedado doblada tras la compra del panel de madera a utilizar para la restauración del mismo.  No hacía falta pensar mucho para darse que cuenta que sería previsible que ello ocurriría si vas a buscar un panel de 1.80 y en la espalda además cargás un bolso lleno de vidrios, eso contemplado mí modesto 1.58.   En fin…, Aprendizaje para saber que hay momentos en que hay que usar la cabeza y no la fuerza.

Luego de algunos días de trabajo, finalmente llegó el día de hoy en que fui a colocarlo nuevamente.

Contentísima con esta segunda oportunidad tan próxima a mi regreso con la faena vitral.

Te dejo en imagenes el racconto del proceso, aunque no pueda creerse me meto tanto en lo que hago que me olvido de las fotos y hoy que pensaba que ya distendida podría dar testimonio del trabajo finalizado, me olvidé la cámara en casa.

 

Este es el primer vitral sobre el que trabajé hace muchos años.

 

En trabajo de retiro de panel afectado.
La Pao, a través del cristal retirando contramarcos.

 

Separación de piezas para reemplazo de varillas.

 

Otra imagen del proceso para reemplazar varillas.

 

Ajustando la labor para poder ir rearmando.

 

Hora de engrudo! masillado

Levantando masilla con ayuda de aserrín.

Paño finalizado y colocado.

 

Vista final de los dos vitrales en el Oratorio, ya culminada mi labor.

 

 

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