Hola, hola gente bella, hoy nos vamos de viaje.
En realidad el viaje fue mío cuando Ale hace muuuuucho tiempo y cuando digo muuuuucho (es muchísimo), me dijo que quería le construyera su casita caracol (hablamos de un Citroen Jumper devenido en Motorhome).
Lo cierto es que no fue simple porque por diferentes motivos siempre el inicio de esta travesía se iba postergando.
Finalmente y luego de darle muchas vueltas al asunto, me enfoqué en el asunto y allí comencé a trazar y pensar en algo que pudiera resumir a muchos pedacitos de color; la esencia y el espíritu de este querido rodado por ella y su compañero de ruta.
Así que con algunas fotos y muchos colores decidí enmarcarla entre bosques de pinos, montañitas, un sol muy cálido y algunas ondas marinas donde fuera la protagonista de paisajes que ha sabido transitar y tantos otros que estén por ser vividos y disfrutados.
Aún hoy no se cuántas piezas tiene, le sobran colores y tiene mucha emoción de vivencias personales en su ejecución, máxime que en este período vengo gestando una nueva etapa también de la Maga que en breve verá la luz; así que podría decirse que he viajado en ella intentando materializar proyectos y hoy que ha llegado a destino, mi viaje colorido en su casita caracol ha concluído y hoy comienza su propia historia esta pieza que se irá dentro de la original como decoración y viajará lindo y bonito.
Deseo le guste mucho a las manos que la recibirán ya que fue encargado con infinito amor y esperado por mucho tiempo.
Gracias Ale por la confianza en mi hacer, gracias por esperarme y gracias por esta aventura que siento ha sido significativa para ambas en diferentes cuestiones.


