Ir al contenido

Redondita en la Cocina

    Como te vengo relatando a lo largo de las publicaciones dentro de todos los trabajos que realicé está toda la iluminación de mi casa.

    Y ya que coincide en tiempo el aprendizaje de vitraux sumado al período en que había comprado mi casa me permití explorar el hecho de confeccionar piezas que fueran diferentes y decidí incursionar en algo redondito para mi cocina.

    Había observado un par de plantillas en chapa que me daban mucha curiosidad ya que con esas plantillas podría en primer lugar hacer un corte íntegro de cada cara de la lámpara y luego con la más pequeña proceder a dividir cada una de las caras en porciones de igual altura.

    El armado a diferencia de piezas planas se realiza sobre una media esfera de telgopor, para poder ir ajustándose a la forma.

    Honestamente la lámpara era muy, era muy muy para una cocina! pero qué se puede hacer si es lo que a uno le gusta no? Aparte en esa cocina iba a cocinar yo y a quien más que a mí debía entonces agradarle?

    Siempre imaginé esta lámpara para el dormitorio de una niña sin embargo no me pude resistir y ahí la hice.

    Utilicé vidrios escarchados transparentes y decidí complementarla con un toque rosa debido al color de los azulejos que cubren las paredes, que sí bien no son rosados están dentro de una gama similar.

    El rosa es iridiscente y como te narré antes,  la iridiscencia es mágica según la incidencia de la luz sobre ellos. Hecho que se da cuando ingresa el sol a determinadas horas  desde una ventana que luego te mostraré.

    Los rebotes de luz de sol sobre ellos hacen que alacenas y paredes se tiñan con suaves arcoiris alrededor.

    Pende desde el techo abovedado de un florón de bronce mediante una cadena con eslabones de bronce también.

     

    Vista de la lámpara con luz de día y apagada.

    Vista de la lámpara encendida

    Imagen desde altura para tener un plano más general.