Luz encantadora

Tiendo en ocasiones a buscar vidrios que a simple vista parecen uniformes pero decantan en luces  y colores al momento de iluminarlos y ahí es cuando expresan de lleno una gran personalidad.

Me gusta la diferencia que se aprecia en una lámpara que durante el día es una, e iluminada se transforma en otra, y aún así continúa siendo la correcta para el ambiente escogido.

Es el caso de esta lámpara efectuada con un vidrio labrado importado marrón a simple vista,  que encendido luce cargado de vetas coloridas  que se proyectan, es el mismo vidrio utilizado en la lámpara torre  .

Posee en su diseño unas ondas que le otorgan visualmente más dinamismo y están confeccionadas con vidrios de mamparas labradas (que ya practicamente no se consiguen).

Parte importante del arte del vitreaux en la confección de una lámpara es combinar muy bien los vidrios que se unirán, a la vez que la elección de la base es fundamental.

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